Guía de supervivencia cuando se tiene un bebé con alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) | Parte 2 |

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La alergia a la proteína de la leche de vaca (por sus siglas APLV) era un verdadero misterio para mí hasta hace unos meses. La conocía en teoría por mi formación en nutrición, pero la práctica es muy distinta a los libros. A varias mamás nos han dado ese diagnóstico después de días o semanas de tratar de encontrar una causa para las dolencias de nuestros bebés y nos han sugerido una dieta de eliminación para poder continuar con la lactancia. Esto trae consigo muchas preguntas. Las dos principales para mi fueron: ¿qué debo evitar? y ¿qué puedo comer?

En mi post anterior empecé a escribir un poco de lo que he ido descubriendo acerca de esta alergia en peques y traté de responder a la primera duda con respecto a los alimentos a evitar. Muchos de los alimentos procesados que consumimos con frecuencia contienen lácteos (obvios u ocultos) y es importante volverse un curioso del tema para poder tener éxito en evadirlos.

En este post quisiera contar acerca de mi experiencia con todas las opciones que sí se pueden comer con libertad, dónde he encontrado antojos y como me la he “jugado” en restaurantes durante este tiempo.

Qué se puede comer

Primero: hay que pensar en positivo. Todas las frutas, vegetales, carnes (no procesadas), granos y leguminosas son absolutamente libres. Muchas veces nos abrumamos porque pensamos sólo en los alimentos procesados, pero si pensamos de esta forma se abre un mundo de posibilidades. Por supuesto que también hay un montón de alimentos procesados que “si se valen” y que están en mi menú usual. Esta es un lista MUY reducida de algunas de las comidas que me gustan para desayuno, almuerzo, cena y meriendas. Ninguna contiene huevo porque mi bebé también tenía reacción cuando los consumía.

Desayunos:

  • Gallo pinto con aguacate y tortilla – Jugo de frutas
  • Tostadas con mantequilla de almendras y jalea – Frutas picadas
  • Avena integral con leche de arroz y manzanas
  • Batidos de frutas con leche de arroz
  • Batidos “verdes” hechos con frutas como manzana y piña con vegetales de hojas verdes
  • Rollitos de banano con mantequilla de almendras hecho en tortilla de trigo
  • Frutas picadas con “yogurt” de coco y granola
  • Pan de banano casero
  • Tostadas francesas veganas (esta receta)
  • Waffles o pancakes caseros con frutas
  • Pan pita relleno de salmón con queso crema Daiya

Almuerzos y cenas

  • Chalupas de pollo con pico de gallo y ensalada
  • “Casados” con cualquier tipo de carne o vegetarianos con picadillos
  • Pastas con salsa de tomate y vegetales salteados o con pesto hecho en casa (la mayoría de los pesto comerciales tienen queso)
  • “Bowls” hechos con una base de arroz o de quinoa, vegetales al horno (como zanahoria, berenjena, zapallo, etc) y vegetales de hoja verde (como espinaca o kale) salteados.
  • Fajitas de carne
  • “Pizza” sin queso (o con queso Daiya) hecha con pan pita, salsa de tomate y un montón de vegetales.
  • Arroz con pollo o carne
  • Parrilladas de carne y/o vegetales como zuchinni, hongos, elotes, etc.
  • Garbanzos con vegetales y curry en leche de coco
  • Hongos portobello rellenos de quinoa y vegetales
  • Lentejas o arvejas con pollo o vegetales
  • Cualquier tipo de picadillo con y sin carne y con tortillas de maíz
  • Pollo asado o al horno
  • Tacos de carne o pollo
  • Pan pita relleno de pollo mostaza miel o atún con vegetales
  • Cualquier pescado al horno con vegetales y tomillo
  • Rice and beans caribeño
  • Pollo o pescado empanizado con empanizador de hojuelas de maíz o panko
  • Paella

Meriendas

  • Fruta de temporada picada
  • Smoothie de frutas con leche de arroz o de coco
  • Galletas de arroz con mantequilla de almendras
  • Pita chips con hummus
  • Palitos de vegetales con dip de berenjena (baba ghanoush)
  • Galletas de maíz con jalea
  • Guacamole con tortillas tostadas
  • Bolitas de coco con cacao
  • Nieves de frutas o helados hecho con leche de coco

Tips de compras y recetas

Leer la lista de ingredientes: Aunque un producto diga “no lácteo” o “sin lactosa” no quiere decir que no contenga leche (¡tramposos!). Muchos de ellos contienen algo derivado de la leche que igualmente debe ser evitado.

Buscar productos Kosher: Lo que hay que hacer es buscar alimentos que digan “Pareve” o “Parve”, ya que estos son libres de leche. Después de eso lo que queda es ver que también sean libres de soya, pero eso hace todo mucho más sencillo. El Súper Kosher es un verdadero éxito, y ahí he econtrado chocolates deliciosos, empanizadores, panes, embutidos, un sustituto de mantequilla que se llama Earth Balance (sin soya ni lácteos que se puede usar para hornear o untar al pan) y queso Daiya.

Buscar productos veganos: Un producto vegano es automáticamente libre de leche. Solo queda descartar la soya y ya está.

Busque proveedores nacionales que hagan recetas sin alergenos: Para mi la panadería Sin Trazas es lo mejor. Me hicieron un queque de cumpleaños delicioso y muchas galletas y antojos las he comprado con ellos.

No dejar de buscar recetas online: Una de mis mayores salvadas ha sido un blog que se llama MSPI Mama, está en inglés, pero es escrito por una mamá que ha tenido que comer libre de lácteos y soya para poder darle lactancia materna a sus tres hijos. Tiene montones de recetas deliciosas. Les recomiendo darse la vuelta.

Tips para restaurantes

Mencione siempre la alergia: Al inicio intenté pedir las comidas simplemente diciendo que me las trajeran sin lácteos (incluyendo mantequilla) ni soya. Varias veces no me hicieron caso y aprendí de la manera dura que muchos meseros piensan que uno ordena así por una cosa de “dieta” o “estética”. Luego intenté mencionar que mi bebé era alérgica y como yo le daba lactancia no podía comer esas cosas, y esa estrategia también me falló. La que no me ha fallado: decir directamente “necesito que lo preparen sin nada de lácteos, mantequilla ni soya porque soy MUY alérgica”. Como magia, funciona todas las veces.

Ordene a lo seguro: Las carnes a la parilla, vegetales al vapor, pastas con salsas de vegetales, o platos como ceviches o pescados a la plancha no fallan. Siempre se debe mencionar lo de la alergia, pero es más fácil que eso esté libre de lácteos a tratar de pedir que preparen vegetales salteados de otra manera. Evite cosas empanizadas o hechas con pastas como de hojaldre.

Encuentre sus restaurantes favoritos para esta etapa: En mi caso ha sido El Mesón en el Club Cariari. Desde la primera vez que llegué el chef se tomó el tiempo de ver todo el menú conmigo e indicarme cuales cosas tenían lácteos. Nada en el menú tiene soya y la gran mayoría de las cosas están preparadas con aceite de oliva. Además de eso es delicioso y aman y consienten a nuestra bebé. Hay que encontrar el lugar que haga ese tipo de “click” con uno, y en donde uno se sienta cómodo pidiendo lo que sea para poder realmente disfrutar la comida y la experiencia.

Así concluyo este (larguísimo) post. Espero que algunos de los tips que escribí le sean de utilidad a las mamás pasando por lo mismo. Si tienen algún otro consejo adicional que les haya servido en esta aventura les pido dejar un comentario, así ampliamos la lista y hacemos de esto una guía todavía más completa.

¡Hasta el próximo post!

La rutina diaria – Al ritmo de la naturaleza

Atardecer

Si observamos con cuidado, todo en la naturaleza lleva un ritmo especial, un ciclo en el cual funciona perfectamente. Nuestros cuerpos están hechos para seguir este ritmo de la naturaleza, y por más que tratemos de ignorarlo, uno de los aspectos más importantes para vivir en armonía natural es respetar estos ciclos que dan soporte a nuestra salud.

¿Alguna vez se han quedado despiertos hasta la madrugada? Por ahí de las 11 p.m. es casi inevitable sentir un poco de sueño, y hasta bostezar un poco, pero una vez que pasa un rato hay como una inyección de energía, que nos permite estar despiertos y felices hasta que ya nuestro cuerpo está demasiado cansado para seguir. O todo lo contrario, cuando a veces nos despertamos a las 5:00 a.m. por accidente y sentimos mucha energía pero aún nos quedan horas para dormir entonces volvemos a la cama y cuando nos despertamos horas después, nos sentimos pesados y menos frescos.

De acuerdo con el Ayurveda, existen ciclos, o más bien “olas” alrededor del día dominados por características de cada uno de los doshas o tipos de cuerpo: Vata, Pitta y Kapha (podés leer más acerca de cada dosha haciendo click en el nombre), y es beneficioso para nosotros aprovechar esto para realizar ciertas actividades diarias que promueven nuestra salud. A esta rutina diaria se le llama Dinacharya.

Si bien al principio es un poco difícil hacer cambios en nuestra vida, podemos ir cambiando nuestra rutina poquito a poco e igual ver muchos beneficios. A continuación les voy a dejar los horarios sugeridos en el Ayurveda para nuestro día a día. Las horas son sugerencias del rango de tiempo cuando debe empezar la actividad, no de la duración de la misma.

6 a.m. – 8 a.m. Despertarse, rutina de la mañana, desayuno

El día empieza en un periodo dominado por Kapha. Kapha es un dosha relajado, calmado y lento. La mañana es un momento especial en el Ayurveda, pues nuestro cuerpo está hecho de manera que el gradual aumento de la luz del sol y sonidos naturales como el canto de los pájaros promuevan un despertar tranquilo y gradual. Lo ideal (aunque por experiencia se que esto es un poco difícil) es no despertarse con un despertador, ya que el ruido fuerte y el despertar abrupto que causa no favorece al ambiente de calma que debe existir en la mañana.

En buena teoría nuestro primer paso debería ser “desintoxicar” o “purificar” nuestro cuerpo para empezar el nuevo día, por lo que el Ayurveda sugiere tomar un vaso de agua tibia apenas despertamos, lavar nuestros dientes y lengua (sí, antes de comer), realizar actividad física y bañarnos. Incluso se sugiere un auto masaje y unos minutos de meditación (de eso hablaré con más detalle en otro post). La idea es preparar el cuerpo para el desayuno y las actividades del resto del día.

12 m.d. – 1 p.m. Almuerzo

Se sugiere que el almuerzo se haga en este tiempo del día pues es  una hora predominantemente Pitta. El dosha Pitta tiene como característica la fuerte digestión. Si almorzamos a estas horas y en las porciones adecuadas para nuestro cuerpo, rara vez tendremos alguna molestia relacionada con la digestión, sin embargo si vamos corriendo la hora y terminamos almorzando a las 3 p.m., nuestra digestión no será igual.

6 p.m. – 7 p.m. Cena

Esta vuelve a ser una hora dominada por Kapha, en la que el objetivo es llevar a nuestro cuerpo a un estado de calma luego de las actividades diarias, anticipándonos a la noche. La cena nunca será un buen momento para comer muchísimo, ya que de acuerdo con el ayurveda, no es un “ciclo” en el que nuestro cuerpo tenga una fuerte digestión. Es mejor mantener la comida de la cena más pequeña comparada a la del almuerzo.

9:30 pm – 10:30 p.m. Hora de acostarse

Para poder despertarnos a la hora sugerida, es importante acostarnos temprano. Si no estás acostumbrado a acostarte temprano podés probar ir gradualmente corriendo tu hora de ir a la cama. Si te esperás más allá de las 11 p.m. entrarás en un periodo dominado por Pitta y sentirás ganas de estar activo otra vez.

¿Listo para probar esta nueva rutina? Mañana hablaré un poquito más acerca de las actividades sugeridas para la mañana y como podés irlas incorporando poquito a poco e ir viendo los beneficios en tu salud y tu vida diaria. 

Una historia de adopción

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Quiero empezar este post por disculparme por estar “tan perdida”, tengo una fila de posts de ayurveda y salud (incluyendo uno de como comer de forma saludable y ahorrar dinero) haciendo fila, pero algo más ha ocupado mi mente estos últimos días: Lulú.
El sábado antepasado adoptamos una perrita. A pesar de que no había ningún plan de hacer nuestra familia perruna más grande, ese día salimos de la casa solos, y volvimos + 1. Para ese momento Lulú tenía una semana completa de estar en el mismo lugar en un pequeño centro comercial de El Coyol, de comer y tomar sólo lo que las personas de este centro le regalaban y de pasar horas bajo la lluvia. Según lo que nos contaron sus dueños la dejaron ahí y nunca más regresaron.
Ahora Lulú tiene dos camitas con muchas cobijas, comida y agua, expediciones diarias al parque a perseguir patos, una hermana perruna con la cual jugar y unos papás que la quieren mucho. No puedo estar más feliz con esta nueva adición a la familia 🙂