Huerta en casa

A inicio de año cumplí una de mis primeras metas para el 2014: tener una huerta en casa. Después de varios intentos fallidos con plantitas de albahaca, romero y otras hierbas que duraban apenas unos meses por falta de agua, desconocimiento de sus cuidados, etc. decidí que era hora de investigar un poquito y de buscar un diseño que fuera práctico y que no ocupara muchísimo espacio.

Empecé a buscar inspiración, ya que la idea de hacer una huerta en un solo nivel no era la mejor forma de aprovechar el espacio que teníamos. Varios conceptos me gustaron, pero el que más llamó mi atención fue uno que vi hecho con bloques de cemento en varios niveles (como este), y así empezó este proyecto.

Primero, a escoger las plantas. Esta es una decisión que cada uno debe tomar basándose en cuáles hierbas y vegetales se utilizan más en su casa, y a cuáles se les puede brindar el cuidado correcto (hay que recordar que hay plantas que requieren más sol que otras, una mayor cantidad de atención, etc.). En el caso de mi huerta escogí como hierbas la albahaca (tanto verde como morada), el orégano, el estragón, la menta, la hierbabuena y el romero. Como vegetales escogí tomates cherry (por facilidad), chiles dulces y lechugas mantequilla.

El segundo pasó consistió en “armar” la huerta. Para esta en específico utilicé 12 bloques de cemento de 20 x 20 x 40 cm, colocados en distintas posiciones de manera que algunas de las plantas quedaran “suspendidas”. Dentro de los huequitos de los blocs coloqué macetas con las plantas pequeñas o con semillas sembradas. El lugar escogido fue un punto en el patio que recibe unas 3 horas de sol al día, que está parcialmente protegido por un techo, pero que es suficientemente abierto como para recibir agua de lluvia también. El resultado final fue aprobado por todos en la casa, incluyendo a Paprika, la perrita salchicha, quien se metió en cada foto que traté de tomarle a la huerta hasta que me di por vencida.

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Una vez que todo está en su lugar hay que asegurarse de que cada planta reciba la cantidad apropiada de agua. Como yo hice la huerta a inicios de año (durante el verano) tuve que ser muy diligente con los cuidados porque el sol de El Coyol en esas épocas mata a cualquier planta en 2 días.

No habían pasado ni 3 semanas cuando ya los vegetales habían dado su primera “cosecha”: dos mini tomates cherry. A los pocos días ya había madurado el primer mini chile dulce. Esto de mini es muy importante, ya que si se deciden a hacer una huerta orgánica, por más abonos y cuidaditos que le den a las plantas, las cosechas van a ser (en la mayoría de los casos) significativamente más pequeñas que los vegetales que estamos acostumbrados a ver en el súper, pero 2 veces más deliciosos.

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Meses después tuvimos las primeras lechugas mantequilla. En realidad pudieron haber estado listas en unas pocas semanas, pero mis perritas decidieron “redecorar” la huerta con sus patas y botaron las macetas de las lechugas, por lo que tuvimos que volver a sembrar las semillas. Las hierbas también crecieron bastante rápido (en especial la hierbabuena, ¡esa duplica su tamaño como en un mes!) y desde entonces hemos preparado desde pastas hasta refrescos y más platillos con ellas.

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A cualquiera que quiera hacer una huerta en casa lo invito a que se anime. No importa si cuentan con mucho o poco espacio, siempre hay un campito para ponerse en contacto con la tierra (aunque sea en macetas) y participar en la lindísima actividad de sembrar algo de lo que comemos. Y no se los digo sólo yo, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) declaró el 2014 como el “Año de la Agricultura Familiar”, así que ya hay una excelente excusa para empezar.

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Rondón

Costa Rica está lleno de lugares lindísimos, basta con salir a caminar a la montaña un fin de semana o estar un ratito por las costas para darse cuenta de la riqueza natural impresionante que nos rodea. Sin embargo uno de esos lugares se ha ganado un lugar especial en mi corazón, tanto así que yo lo llamo el lugar más bonito del país sin dudarlo ni un segundo: Puerto Viejo en Limón.
En Puerto Viejo llueve prácticamente todo el año (por eso sus paisajes son tan increíblemente verdes), pero durante un par de meses al año (usualmente septiembre y octubre) sucede algo lindísimo: mientras que en el resto del país cae agua a cántaros, el Caribe está en “verano”. Las lluvias cesan y los mares se ponen color turquesa: un verdadero paraíso. Si nunca han ido al Caribe o han ido sólo cuando está lloviendo nada más les voy a dejar una foto del fin de semana pasado cuando estuvimos por ahí para que se antojen y se den la vuelta… de verdad vale la pena.

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El Caribe tico es uno de esos pocos lugares que ha logrado conservar orgullosamente su cultura culinaria, rica en sabores como el coco y el chile panameño. Por toda la región es posible encontrar lugares que sirvan rice and beans, plantin tart, pan bon, patí (patty) y el platillo por el cual escribí este post: rondón.
El rondón es una sopa originaria de Jamaica que se prepara usualmente con tubérculos, mariscos y leche de coco. Sin embargo, los ingredientes varían muchísimo porque el concepto de la sopa es prepararlo con las cosas que estén a mano y de fácil acceso. Las personas iban en “una carrera” a conseguir los ingredientes para ponerlos en una cocina o un fogón a prepararse (de ahí su nombre, que viene de la expresión “run down”). Es por esto que hay tantas recetas de rondón como personas en el Caribe. Aunque el sabor de coco con mariscos no se pierde, el sabor de esta sopa cambia de restaurante en restaurante porque no existe una sola preparación. Como guía general se usan tubérculos como yuca y malanga, especies como el tomillo y el culantro, la infaltable leche de coco y pescado y mariscos (aunque hay personas que agregan también aves e incluso animales silvestres).
Esta receta es mi versión personal del rondón, inspirada en la receta de la chef Vanessa Martín. Para facilitar mi vida y preparla rápido utilizo un mix de mariscos de los que se consiguen en el supermercado, pero si así lo desean, pueden usar sus mariscos favoritos y agregar algún pescado como corvina. En los restaurantes en Limón es común que los cocineros preparen su propia leche de coco, pero yo utilicé la versión en lata.

Ingredientes:

(Rinde 4 porciones)

250 g de mix de mariscos
1 litro de agua
1 taza de leche de coco
1/2 cebolla grande
1/2 chile dulce
1/2 taza de culantro
2 tallos de apio
2 ramas de tomillo
1/2 yuca mediana
2 tiquisques
1/2 plátano verde grande
1 1/2 cditas de comino
Sal y pimienta negra al gusto

El primer paso es cortar la cebolla, el chile dulce, apio y culantro en trozos pequeños. Todo esto debe ponerse en un procesador de alimentos (aunque también se puede licuar, en especial si no te gusta la textura de la cebolla). Mi procesador de alimentos es una miniatura (de ahí la necesidad de trocear todo) pero si tenés un súper procesador, podés saltarte este paso y ponerlo todo en trozos grandes.

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Luego de esto se ponen a hervir en una olla el agua, la mezcla de cebolla, apio, chile dulce y culantro, el comino, las ramas de tomillo y el mix de mariscos. Esto se deja cocinando por aproximadamente 15 minutos.

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Mientras se cocinan los mariscos, podés ir preparando la yuca, el tiquisque y el plátano verde. Esto depende mucho de tu gusto. Hay gente a la que le encanta cortarlos en cubitos, yo hice trozos grandes.

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Una vez que estén cocinados los mariscos, agregá a la olla la leche de coco, los vegetales y sal y pimienta al gusto. Dejá que todo se cocine junto por 30 minutos más y ¡listo!.

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Podés disfrutar de tu rondón con unos patacones recién hechos, y si ya te querés poner súper caribeño, con un vaso de agua de sapo.

20130918-092609.jpgAhora sí, hablemos de datos nutricionales. Que conste que este no es un platillo “light”. Este blog no va a estar lleno solamente de recetas súper bajas en calorías, pero sí de recetas llenas de ingredientes naturales, que consumidas con moderación pueden formar parte de una alimentación saludable. Tal como lo mencioné en este post, es mi opinión que eso es más importante que llenarse el cuerpo de sustitutos de azúcar, y alimentos procesados que sean mercadeados como “livianos”.

Otro dato importante es que la información que te voy a dar a continuación es de esta receta de rondón. No hay manera de asegurarte que en un restaurante el platillo o la porción tendrá el mismo contenido, y de ahí sale un tip nutricional súper importante: tratá de cocinar en casa lo más que podás. En este platillo la mayor parte de los vegetales y condimentos son orgánicos y no hay más ingredientes más que los que le agregué. Esta “tranquilidad” solo la puede dar hacer un platillo en casa.

Ahora si, te dejo los datos nutricionales en números. Espero que disfrutés preparando y comiendo esta receta tanto como yo 🙂

Cada porción de rondón contiene aproximadamente: 305 calorías. 36 gramos de carbohidratos. 11 gramos de proteína. 13 gramos de grasa.

Nutrición y sentido común

Nutrición y sentido comunPareciera como que cada día saliera una dieta nueva, una recomendación nueva que inmediatamente cambia todo lo que sabíamos de nutrición. Hemos tratado de buscar culpables para problemas como la obesidad, la diabetes, la hipertensión e incluso el cáncer. Hacemos estudios por montones y sin embargo no nos bastan para decidirnos. En mi opinión personal creo que hemos dejado de lado el sentido común cuando hablamos de nutrición.

TimeColesterolA mediados de los 80s se nos informó que el contenido de grasa de las dietas (y el colesterol) eran los culpables de enfermedades como la aterosclerosis y las personas empezaron a comer diferente en todo el mundo: la grasa se eliminó casi del todo, los productos animales como las carnes rojas y la mantequilla eran considerados como lo peor en el mundo, y cualquier cosa que se considerara “libre de grasa” era buena para nosotros. Al eliminar una serie de alimentos de la dieta, entonces las comidas procesadas como panes bajos en grasa, margarina y pasta se volvieron los ángeles de la historia. ¿No lo recuerdan? Nada más vean el artículo de TIME de 1984, que inicia con “‘no más huevos y mantequilla”.

Por supuesto que después de años de una alimentación basada en pastas y margarina todo el mundo se estaba engordando. Desde los años 70 el doctor Atkins había estado investigando y desarrollando un programa nutricional restrictivo en donde se eliminaban las harinas y azúcares de la dieta. En los 90s, después de ser víctimas de una dieta altísima en carbohidratos y bajísima en grasa, las personas empezaron a migrar hacia las ideas del doctor Atkins. Ahora la vida podía ser un festival de carnes y grasas y aún así se podía perder peso. Todo esto ocurría gracias a una ruta metabólica que toma nuestro cuerpo cuando no recibe su fuente favorita de energía: los carbohidratos.
La dieta del doctor Atkins caló más en nosotros de lo que pensamos. Se nos enseñó que los carbohidratos eran los malos de la película, que había que contarlos, restringirlos y huirles como si fueran la peste. Esto se quedó tan grabado en la mentalidad de las personas que los pacientes se preocupan si una nutricionista los manda a “comer harinas”. Todo lo “sugar free” y “low-carb” se sigue vendiendo como pan caliente. Por supuesto que esta dieta no es la más saludable, no sólo por su exagerado contenido de grasas y proteína animal sino porque fuerza al cuerpo a utilizar una ruta metabólica diferente a la “ideal”, que puede causar daños en nuestra salud a largo plazo.
What to eatHoy estamos divididos en opiniones entre la tendencia de la dieta paleo (una dieta que pretende imitar como comíamos en el paleolítico y que es abundante en carne, pescado, frutas, verduras y frutos secos) y el nuevo enemigo: el gluten. Los huevos han ganado nuestro cariño otra vez desde que se encontró que no había mayor relación entre el consumo de colesterol y nuestro nivel de colesterol en sangre, nos dimos cuenta que las grasas trans de la margarina son aún más dañinas que las saturadas de la mantequilla y que algunos tipos de grasa como los Omega 3 ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares en lugar de causarlas.
¿A qué voy con esto? Creo qué se nos olvido que la nutrición es una intuición con la que nacemos todos los seres humanos. Que no necesitamos de tantas recomendaciones, consejos y mediciones complicadas para entender como debemos alimentar a nuestro cuerpo para que este esté saludable. Por supuesto que tengo una mentalidad científica, y por supuesto que seguiré leyendo todos los artículos más recientes para guiar mis recomendaciones, sin embargo creo que estar sano es más fácil de lo que todos quieren que pensemos.
¿Cómo podemos reconectarnos con esa sabiduría nutricional interna? Estos son los 5 tips que personalmente creo que podemos seguir:

1. Entre más larga sea la lista de ingredientes, más deberías evitarlo.
¿Cúales son los ingredientes de un banano? Banano. ¿Y los de un plato de frijoles? Pues frijoles. Puede sonar medio estúpido, pero contá cuantas veces al día comés cosas cuyos ingredientes no podés ni siquiera pronunciar. No nacimos para comer alimentos procesados. Puede que podamos sobrevivir con ellos y que no tengamos que eliminarlos del todo para ver los beneficios, pero una dieta realmente saludable es aquella en la que las comidas son enteras y no han sido alteradas por el hombre. Nunca va a ser mejor un alimento procesado a uno natural, por más que te lo traten de vender así. Si algo nos dice la experiencia, es que dentro de unos años verás un estudio de lo dañino que era para tu salud. Si está entre tus posibilidades, tratá de comprar algunos de estos alimentos que hayan sido cultivados orgánicamente, si bien las normas para regular pesticidas han mejorado muchísimo en los últimos años, los mecanismos para controlar el cumplimiento de estas normas no son los mejores.

2. En los colores está el secreto.
Los colores de las frutas y vegetales dicen mucho de su contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes. Si comes las mismas frutas y vegetales todos los días no estarías aprovechando todos los beneficios que la naturaleza te ofrece. Tu mejor multivitamínico es comer una amplia cantidad de frutas, vegetales y alimentos enteros. Es común que conozca personas que me dicen: no me gustan las frutas y/o los vegetales, a esto yo siempre respondo lo mismo: no todos saben igual. Deshacete de la idea de que todos los vegetales no saben a nada o de que todas las frutas son feas. Nunca va a ser lo mismo comerse una manzana que un plato de papaya o un chayote verde a un ayote sazón. Todos tienen texturas y sabores distintos, encontrá los que más disfrutés.

3. Cuando comás, comé.
Comer frente al tele, a la carrera, con un libro o muerto del estrés son la receta perfecta para comer de más. Naciste con señales de hambre y saciedad, pero nunca las podrás escuchar si estás “en otras”. Este puede ser uno de los consejos más sencillos pero más efectivos.

4. Invertí bien tus calorías.
En un día cualquiera tenés 24 horas y aproximadamente 5 comidas (si hacés meriendas) para darle a tu cuerpo la mejor nutrición. Tratá de que cada comida valga la pena. Una hamburguesa de fast food tiene 550 calorías y es un plato hecho en su mayoría de ingredientes procesados (sólo la lechuga y el tomate son naturales, si es que los tiene), mientras que un plato con porciones normales de arroz, frijoles, pescado y vegetales tiene cerca de 450 calorías y está compuesto de comidas enteras. Adiviná cual le trae más beneficios a tu cuerpo. Tratá de que cada cosa que comás te llene de energía y salud. Pensá en tus comidas favoritas, y si estas están llenas de calorías vacías pensá como podés hacerlas más saludables.

5. No creás que lo que le funcionó a tu amig@ te va a funcionar a vos.
Tal como lo expliqué en este post todos tenemos tipos de cuerpo distintos que reaccionan de manera diferente al mismo alimento. Descubrí cual es tu tipo de cuerpo y sácale el mejor provecho. (Las recomendaciones nutricionales para los distintos tipos de cuerpo las podés encontrar aquí, aquí y aquí).

En conclusión: simplificá la nutrición y no le hagás caso a la última tendencia de “moda”.

Kapha – Tierra y Agua

Kapha

¡Llegamos al último post de la serie! Esta semana hemos estado hablando acerca de los distintos doshas o tipos de cuerpo Vata, Pitta y hoy hablaremos del último de ellos: Kapha.

Hay muchas cualidades físicas que se asocian a este dosha como la estabilidad y la fuerza; de hecho en Ayurveda se considera que las personas con este tipo de cuerpo son muy “suertudas” pues suelen gozar de muy buena salud cuando se encuentran en balance. Gracias a que tienen niveles de energía muy estables estas personas no suelen fatigarse con facilidad y su personalidad innata es afectiva, tolerante e indulgente.

En otros doshas basta que la persona esté expuesta a unos cuantos días o meses de una situación adversa para que un desbalance se manifieste, sin embargo el proceso para que Kapha se desbalancee es uno más lento y gradual, que cuando sucede puede traer muy serias consecuencias para la salud.

Aquí va una lista de características más puntuales para que veás si te sentís identificado con ellas:

  • Contextura física grande, usualmente son personas con mucha fuerza
  • Piel tersa y gruesa, en ocasiones tiende a ser un poco grasosa
  • Muy buena memoria
  • Personalidad relajada y tranquila, no es común el enojo
  • Buenos niveles de empatía con otras personas
  • Sueño muy profundo y prolongado
  • Digestión lenta
  • Tendencia a ser posesivo y complaciente

Tal como lo mencioné antes, las personas cuyo dosha predominante es Kapha suelen tener una excelente resistencia a la enfermedad cuando se encuentran en balance, sin embargo hay varias situaciones que pueden llevar gradualmente a estas personas a manifestar una serie de síntomas que afectan mucho su salud y vida cotidiana. Algunas de estas situaciones podrían ser:

  • Has estado bajo mucho estrés y has reaccionado a esto sintiéndote inseguro y no deseado
  • Algún problema de salud típico de Kapha como alergias, obesidad o diabetes es común en tu familia
  • Has ganado mucho peso últimamente y te sentís deprimido o triste por esto
  • Tu dieta contiene cantidades grandes de azúcar, sal, comidas grasosas o fritas y lácteos (en especial el queso, la leche y los helados)
  • Has actuado de manera muy dependiente y sobreprotectora en tus relaciones interpersonales
  • El clima está muy húmedo (los mayores problemas de Kapha como las alergias se dan en época lluviosa)
  • Ponés mucho énfasis en poseer y guardar cosas

Si leíste esa lista y te sentiste identificado con una o varias de las situaciones lo más probable es que estés sufriendo de las consecuencias de un desbalance Kapha como lo son la obesidad, la diabetes o resistencia a la insulina, las alergias (al clima, a la comida a todo lo que se te pueda ocurrir), la hipertensión, colesterol alto, cansancio, dolor de articulaciones y dificultad para respirar. En cuanto a tu personalidad podés estar notando síntomas de depresión, unas ganas enormes de dormir más de la cuenta y posesividad.

Al igual que con los otros doshas la mejor manera de restaurar el balance es mediante cambios en la alimentación y el ejercicio, pero en el caso particular de Kapha el truco está en la ESTIMULACIÓN. Ya que las personas cuyo dosha predominante es Kapha son muy estables, el estimular los sentidos con nuevas experiencias, pasatiempos, etc. es la clave para volver a disfrutar de todos los atributos positivos que hacen a Kapha uno de los doshas más deseables en Ayurveda.

La alimentación en este dosha debe de estar concentrada en buscar comidas que sea livianas, estimulantes, con bajas cantidades de grasas y azúcares y que favorezcan los sabores amargos y picantes. Lo ideal para Kapha es preparar comidas con métodos que no utilicen mucha grasa (horneado, parrilla, usando el broiler). Si tenés la opción, escogé siempre comida caliente antes de comida fría (pescado a la parrilla en lugar de ensalada de atún, manzanas al horno en lugar de helados), con la excepción de frutas y vegetales crudos ya que estos son sumamente beneficiosos para Kapha. Tratá de iniciar el almuerzo con una ensalada,y consumir frutas enteras en el desayuno y la merienda. Ojo que estas son muchas de las recomendaciones nutricionales que se dan hoy en día en forma general a los pacientes, pero de acuerdo con el Ayurveda, son más beneficiosas para Kapha que para los demás doshas (el exceso de comidas crudas traen problemas a Vata y las calientes o picantes le dan problemas a Pitta).

Con respecto al ejercicio Kapha tiene una gran ventaja: es el dosha con más fuerza y resistencia física. Gracias a esto las personas con este tipo de cuerpo pueden exigirse un poquito más que los demás. Entre los ejercicios ideales están correr, remar, bailar y el entrenamiento contra resistencia ya sea con pesas o utilizando la resistencia de tu propio cuerpo como se hace en crossfit. Es importante mencionar que si estás empezando una rutina de ejercicios y tenés  mucho sobrepeso debés inciarla de manera muy gradual para no lastimar tus articulaciones y acondicionarte físicamente. Te aseguro que una vez que esto haya ocurrido vas a ser la persona más fuerte y con más aguante de tu clase en el gimnasio, o la que mejor corra esa carrera.

Debido a tu contextura física y a las características de tu dosha es posible que nunca llegués a estar demasiado delgado. Eso está bien y es lo normal y natural para este tipo de cuerpo. En lugar de aspirar a ideales inventados de lo que es un cuerpo deseable, aspirá a estar balanceado y a explotar tus mejores cualidades físicas de fuerza, resistencia y excelente salud.

Espero que hayan disfrutado de esta serie de posts de los distintos doshas, que se hayan sentido identificados con alguno de ellos y que hagan la prueba con las recomendaciones personalizadas, les aseguro que sentirán un gran cambio. La próxima semana estaremos hablando de los horarios ideales para tu vida cotidiana y tocaremos otros temas de nutrición y salud. ¡Nos “vemos” luego!

Pitta – Fuego y Agua

Pita

Llegamos al segundo dosha: Pitta. Si es la primera vez que llegás al blog te sugiero que leás los primeros dos posts de esta serie aquí y aquí. Los dos elementos que mejor describen a las personas Pitta son fuego y agua. ¿Un poco raro, verdad? Pareciera como que el fuego y el agua tuvieran características opuestas, sin embargo cuando Pitta es el dosha predominante se encuentran particularidades de ambos. ¿Todavía no estás seguro de sí este es tu tipo de cuerpo? Tal vez esta descripción te ayude a aclararlo.
Las personas con una gran presencia del dosha Pitta tienden a ser decididas, ambiciosas, muy intelectuales, extrovertidas y argumentativas. No es de extrañarse que muchas personas con estas características lleguen a triunfar en el mundo de los negocios o que sean altos ejecutivos ya que su personalidad está como hecha para esto. También es muy común ver atletas con esta descripción ya que su estructura corporal, unida a su actitud, son una combinación perfecta para el deporte competitivo. Cuando se encuentran en balance son personas cálidas, amables y se muestran contentas con la vida.
Otras características muy de Pitta son:

  • Cuerpo de contextura media
  • Carácter emprendedor que busca siempre nuevos retos
  • Vivir bajo un horario y tener la sensación de que el tiempo no se debe de desperdiciar
  • Tomar control o liderazgo de las situaciones antes de que otros lo hagan
  • Digestión fuerte, sensación de hambre regular
  • Tendencia al enojo. Irritabilidad en situaciones de estrés
  • Aversión al sol y al clima muy caliente

Es común que una persona dominada por la influencia de este dosha tenga el cabello fino y que este tenga canas antes de lo usual. Tienen una tendencia innata a ser ordenados y manejar de la mejor forma sus finanzas y energía  y usualmente son muy buenos oradores.
Debido a que las características de Pitta son quizás las más deseables en el mundo laboral actual esto puede llevar a excesos que causen desbalances y afecten su salud. O peor aún, pueden hacer que personas de otros doshas aspiren a tener todas las características de Pitta y se agoten en el intento. Recuerden lo que mencioné en un post anterior: somos perfectos en nuestra individualidad, sólo nos tenemos que convencer a nosotros mismos de esto.
Algunas situaciones pueden agravar a Pitta y convertir a sus características en una serie de padecimientos que pueden ser muy molestos. Leé esta lista para ver si alguna de estas está siendo la causante de inconvenientes:

  • Has pasado por situaciones de mucho estrés y has reaccionado a este suprimiendo tu frustración y no expresándola apropiadamente
  • Te exigís excesivamente a vos y a otros y vivís bajo la constante presión de “no perder el tiempo”
  • Has comido mucha comida picante, frita y grasosa últimamente
  • Agregás mucha sal a tus comidas o has favorecido sabores muy ácidos en tus alimentos y bebidas
  • El clima está muy caliente últimamente

Algunos de los principales indicadores de que estás en desbalance son problemas en el tracto gastrointestinal alto como gastritis, úlceras y reflujo, acné, hambre excesiva, irritabilidad, auto critica excesiva, intolerancia al calor, pérdida temprana del cabello, entre otros.
El mejor remedio para el exceso de Pitta es la MODERACIÓN. Al igual que con Vata la cura es medio complicada ya que la falta de moderación es probablemente lo que causó el problema desde un inicio, sin embargo es lo mejor si queremos que nuestro cuerpo alcance su mayor potencial de salud y que nuestras características sean nuestras cualidades y no las causantes de malestares físicos.
Las personas cuyo dosha predominante es Pitta se pueden ver beneficiadas con las exposición a la belleza natural (un paseo de fin de semana lo puede curar todo, así como ver el atardecer o caminar por un parque). También es muy bueno para el balance del dosha sacar tiempo para actividades de ocio, balancear la actividad y el descanso, disminuir los estimulantes en su vida y pasar tiempo en un clima frío.
Las recomendaciones nutricionales más importantes son: favorecer los alimentos con sabores amargos o astringentes como vegetales de hoja verde (espinacas, kale, acelgas, etc), disminuir la cantidad de grasa y sal que se agrega a las comidas y favorecer comidas tibias o frías, pero tratar de evitar las comidas calientes. Es importante evitar los sabores muy ácidos ya que esto agrava a Pitta (como los encontrados en el yogurt, los pepinillos y el queso), la única excepción a esto es el jugo de limón que se puede usar con moderación a manera de aderezo. Aunque usualmente les fascina, la carne roja no es la mejor para personas dominadas por Pitta, ya que agrava sus síntomas. Una persona con estas características se ve beneficiada al escoger una ensalada en lugar de una sopa o al desayunar alimentos como tostada con jugo de manzana en lugar de atoles calientes.
Cuando se trata de actividad física, los mejores ejercicios son caminatas rápidas o trote, escalada, caminatas de montaña (moderadas a intensas) y natación. Es posible que sintás que tenés energía para hacer un montón de actividad física en un día o que esté en vos exigirte demasiado para complacer a tu naturaleza competitiva pero recordá que en la moderación está el secreto. Exigirte más de la cuenta en el deporte puede que no te afecte en ese momento físicamente sin embargo si no lo balanceás con periodos de descanso y seguís “a mil por hora” todo el día tarde o temprano verás un más profundo desbalance debido a tu dosha. La moderación puede ayudarte a “sacarle el jugo” a todas esos rasgos Pitta de manera positiva.
Mañana hablaremos del último tipo de cuerpo (Kapha) y ahondaremos en sus características, pero por el momento te invito a que si tenés alguna pregunta (ya sea de este post o de alguno de los anteriores) me escribás un comentario y con todo gusto te la responderé lo más pronto que pueda.

Vata – Aire y Espacio

Vata foto

Tal como lo prometí en el post de ayer esta semana vamos a hablar un poquito acerca de los distintos doshas o tipos de cuerpos, y cómo mantener la salud sin importar cuales sean nuestras características individuales. Voy a empezar por Vata.

Si ayer leíste las características de cada tipo de cuerpo  y te identificaste más con Vata es muy probable que este sea tu dosha predominante. Aquí les doy una lista más completa para que terminen de chequear:

  • Cuerpo liviano y delgado
  • Manos y pies fríos
  • Hambre y digestión irregular
  • Entusiasta, imaginativo, creativo
  • Amor por actividades emocionantes y el cambio constante
  • Dificultad para dormir profundamente, tendencia al insomnio
  • Preferir los climas calientes o cálidos antes que los fríos
  • Articulaciones que suenan con el movimiento
  • Cambios de humor
  • Aprender muy rápidamente. Olvidar muy rápidamente
  • Empezar cosas y no siempre terminarlas
  • Tendencia a preocuparse

Por supuesto que no todos estos puntos tienen que estar presentes al pie de la letra para que este sea tu tipo de cuerpo, pero son los más característicos.

Ahora viene lo más importante: ¿cómo saber si estoy en desbalance?. Hay varios indicadores que pueden decirnos esto, pero lo mejor no es ir al síntoma sino a la causa del problema. Es mejor buscar las situaciones más típicas en las que Vata puede “salirse de control”.

  • Has estado bajo mucho estrés últimamente y has reaccionado a este con ansiedad
  • Te has agotado física o mentalmente por un periodo extendido de tiempo
  • Fumás mucho, o tomás mucho alcohol
  • Ha sucedido algún cambio repentino en tu vida
  • Tu dieta incluye muchas comidas crudas, frías y secas. Usualmente tomás bebidas muy frías o con hielo.
  • Has estado en una dieta restrictiva o te saltás tiempos de comida.
  • Has pasado varios días sin dormir o has dormido insuficientemente.
  • Has viajado últimamente
  • El clima está sumamente frío o has pasado muchos días en un clima muy frío

Si has pasado por una de estas situaciones es probable que hayás empezado a notar los problemas que se dan cuando Vata está en desbalance como ansiedad, insomnio, gases o problemas digestivos a nivel del colon, depresión leve (o simplemente una disminución en cuanto disfrutás el día a día), dolores de espalda, pérdida de peso, falta de apetito, incapacidad de relajarse, entre otros.

La manera más fácil de que Vata recobre el balance es mediante la RUTINA. Esto es medio complicado porque usualmente los Vatas no disfrutamos mucho de la rutina, sin embargo es lo que apacigua más nuestros síntomas: comer y acostarse todos los días a horas similares. Esto no quiere decir que debemos vivir una vida aburridísima pero sí tratar de conservar ciertos patrones aún en momentos de cambio que nos ayuden a estar en calma en medio del caos. Además de esto hay otras sugerencias en cuanto a alimentación y ejercicio.

Es mejor favorecer alimentos calientes o tibios, con texturas moderadamente pesadas, agregar grasas saludables en las comidas y preferir los sabores salados, dulces y ácidos. Para estar en balance las personas Vata deberían evitar consumir muchas ensaladas o vegetales crudos, comidas que sean muy secas o frías (nunca pedir refrescos con hielo). Esto no quiere decir que tenemos un pase libre a consumir 4 platos diarios de pasta en salsa de crema, pero sí quiere decir que si tenemos la opción entre una taza de ensalada y una de vegetales cocidos, lo ideal para Vata sería escoger los vegetales cocidos; o si debemos escoger entre una porción de cereal de desayuno frío y una porción de avena tibia lo ideal sería irnos por la avena.

En cuanto a la actividad física lo mejor es escoger ejercicios como yoga, pilates, natación, caminatas, hiking (nivel moderado) y ciclismo recreativo (recientemente descubrí que el paddleboarding recreativo es también uno de esos ejercicios que es compatible). Cualquier persona cuyo dosha predominante sea Vata debe tener mucho cuidado de no empujarse mucho más allá de sus límites o cansarse en exceso (algo que es visto en el deporte como una cualidad, pero que es en realidad muy dañino para este dosha).

El nombre de este post es “Vata – Aire y Espacio”. Hace miles de años cuando los primeros libros de Ayurveda fueron escritos, los “doctores” solamente tenían como referencia los elementos de la naturaleza para describir lo que veían, y le asignaron dos elementos a cada dosha de acuerdo a sus características principales. Los de Vata son aire y espacio. Mañana les cuento cuáles son los que mejor describen a Pitta. ¡Hasta entonces!