¿Tendré suficiente leche?

Ali TreeofLife

Lo he visto pasar muchas veces entre amigas, familiares, conocidas y no tan conocidas. Una mamá que sueña con ilusión desde su embarazo con amamantar a su bebé, ojalá de forma exclusiva… y luego nace el bebé. Entre los primeros días llenos de hormonas, dudas, consejos mixtos y gente visitando surge la misma duda (y si la mamá no se la ha preguntado, sin duda alguien más se la sugerirá): ¿tendrá suficiente leche para amamantar a su bebé?

De todos los mamíferos, los humanos somos los únicos que nos planteamos esa duda. La mayoría de las otras especies deja que su cría llegue a su pecho y se olvida del asunto, pero nosotros en parte por costumbre y en parte por cultura siempre nos cuestionamos. Por supuesto que existen personas que por razones variadas (quirúrgicas, fisiológicas o de otra índole) que no pueden amamantar a su bebé o no pueden cubrir todas sus necesidades calóricas con sólo leche materna. También hay personas que por decisión propia (basada en una serie de factores) toman la decisión de no amamantar. Este post no tiene como intención minimizar o invalidar a las personas que no han podido o querido amamantar, tampoco juzgarlas, presionarlas o “convencerlas” de cambiar de opinión. Este post está dirigido a la mamá que quiere amamantar con todas las ganas y que por alguna razón se está haciendo esa pregunta.

Cuando una mamá se plantea la pregunta de si tendrá suficiente leche usualmente se basa en ciertos parámetros, primero vamos a hablar de dos de los más comunes, que son falsos y que causan muchas veces que se abandone la lactancia.

El primero es que el bebé no “aguanta” 3 horas entre toma y toma. Muchísimas veces en foros de mamás he leído consultas de personas preocupadas porque su hijo no aguanta 2, 3, 4 horas (o cualquiera que sea el número arbitrario que se ha establecido como ideal). Esta no es una razón para pensar que no se tiene suficiente leche. Los bebés, tanto recién nacidos como más grandecitos no tienen porque aguantar ninguna cantidad establecida de tiempo entre tomas. Ellos nacen con la capacidad de autoregularse y cuando necesitan más leche la toman más frecuentemente, no hay porque asustarse si un día (o incluso muchos días) quieren amamantar mucho más seguido, por eso se dice que la lactancia es a demanda.

El segundo parámetro que hace que las mamás tengan dudas con respecto a su producción de leche es que la cantidad extraída con un sacaleches es baja. Esta tampoco es una razón para pensar que no se tiene suficiente leche. Un sacaleches no es un bebé, no succiona tan eficientemente como un bebé, ni provoca en la mamá la misma reacción fisiológica que provoca un bebé. Hay personas cuyo cuerpo responde de manera súper “buena” a un sacaleches (lease, pueden extraer una cantidad significativa) y otras que no. Por ejemplo con mi primera hija yo no logré sacarme más que 1 oz de cada pecho con un extractor, sin embargo ella recibió lactancia exclusiva por más de un año, aumentando de peso de forma apropiada, o sea obviamente recibiendo mucho más que 1 oz en cada toma. Con mi segundo hijo (y un sacaleches más poderoso) logro extraerme un poquito más, pero para hacerlo debo estar súper relajada y hasta ver una foto de él para lograrlo, mientras que cuando me lo pongo al pecho la leche simplemente baja. No se debe tomar la cantidad de leche que se extraiga como una medida de lo que está comiendo el bebé en cada toma.

Ahora, existen casos en los que el bebé no está aumentando de peso apropiadamente y no se está desarrollando adecuadamente y eso sí ocasiona que se levanten todas las advertencias de poca producción de leche. En esos casos, de la mano del pediatra y una excelente consultora de lactancia se pueden considerar varios pasos a tomar. Voy a mencionar algunos en el post porque usualmente no les son mencionados a las mamás en las consultas de “niño sano” y valen la pena evaluarse con los profesionales adecuados. Estos pasos podrían ayudar a una mamá a lograr sus objetivos de lactancia.

Revise el agarre de su bebé al pecho

La lactancia es un asunto de oferta y demanda. Entre más vacíe el pecho el bebé, más leche se produce, pero para vaciar el pecho de una forma eficiente un bebé tiene que tener un buen agarre y estar bien colocado. A veces la mamá tiene poca producción de leche, pero no porque su cuerpo no sea capaz de producir la cantidad apropiada, sino porque al tener mal agarre, el bebé no está “demandando” de la forma adecuada para que el cuerpo produzca la cantidad necesaria. Este link de La Liga de la Leche tiene información valiosa al respecto.

Chequee que su bebé no tenga frenillo lingual y/o frenillo labial

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Mi hijo menor a horas de haber nacido: “rockeando” y enseñando su frenillo lingual.

Yo no sabía nada de los famosos “frenillos” antes de tener a mis hijos. Los frenillos son pliegues verticales de membrana mucosa, ya sean de la cara interna del labio superior a la encía (labial) o de la lengua al suelo de la boca (lingual), que impiden la movilidad normal, impidiendo así un buen agarre del pecho o una adecuada succión. En este link se aclara la influencia y consecuencias en la lactancia materna.  Un frenillo debe ser evaluado por un profesional, quien determina de acuerdo a su criterio los pasos a tomar.

Cuando tuve a mi hija no noté que tenía frenillo labial sino hasta el final de nuestra relación de lactancia. Muchos de los problemas por los que pasamos, como mis constantes mastitis y conductos bloqueados muy probablemente se debían a ese frenillo, que no permitía el mejor agarre. En nuestro caso tuvimos la suerte de que no interfirió con su desarrollo, ya que de alguna manera ella lograba sacar la lechita que ocupaba, pero también es casi seguro que hubiéramos tenido aún más éxito sin ese factor en juego. En el caso de ella el problema se resolvió solo, pues en Navidad del año pasado tropezó y cayó de boca y el frenillo se despegó con el golpe (suena feo, se vio feo, pero para verle el lado positivo a una mala situación, no tuvo que hacerse un procedimiento para removerlo).

Con mi hijo menor tuvimos la suerte de tener una muy observadora pediatra en la sala de partos, quien de inmediato detectó su frenillo lingual y desde antes de salir del hospital una odontopediatra pudo removerlo, mejorando de inmediato su agarre e impidiendo cualquier futuro problema de lactancia.

Aproveche las tomas de la madrugada

A nadie le gusta mucho despertarse de madrugada, de hecho una de las más frecuentes preguntas a los nuevos papás es ¿ya duerme toda la noche?. Sin embargo, nadie nos explica antes de ser mamás de la importancia de las famosas tomas de madrugada y de por que muchos bebés las necesitan. Resulta que en las madrugadas hay un pico en la producción de prolactina en las mamás, la cual es una hormona que contribuye a la producción de leche. Hay bebés que pueden dormir toda la noche sin que eso afecte la producción de leche de sus mamás para el día, pero una gran cantidad de bebés necesitan amamantar al menos un par de veces en la noche o madrugada para lograr mantener una adecuada lactancia.

La lactancia a demanda también implica ofrecer el pecho

Decir “lactancia a demanda” trae muchísimas ideas y nociones preconcebidas a la mente. Le pregunté a varias amigas que significaba para ellas y estas fueron algunas de las respuestas:

“Dar el pecho cuando el bebé lo quiera”

“No ver el reloj cuando se da de mamar”

“Amamantar cuando el bebé lo pida”

Todas las respuestas tienen algo de verdad, pero hay un aspecto que no se habla suficiente acerca de la lactancia a demanda (en especial en los primeros meses) y es que el pecho también se debe ofrecer. Muchas veces se piensa erroneamente que respetar al bebé significa no ofrecerle el pecho si no está demostrando expresamente que tiene hambre, pero hay que recordar que “no ofrecer, no negar” es una técnica de destete.

La mejor técnica durante los primeros meses es ofrecer el pecho al bebé con mucha frecuencia, además de darlo en los momentos en los que es obvio que el bebé tiene hambre. Los recién nacidos son muy dormilones, y si no se les ofrece el pecho con frecuencia, pueden pasar muchas horas entre toma y toma y esto puede afectar la producción de leche materna por un asunto de “oferta y demanda”. Además, el pecho no se da sólo para cumplir un requisito calórico, muchas veces a los bebés también les gusta tomar teta por confort, por frío (para calentarse con mamá), por calor (para saciar la sed y mantenerse hidratado), para quedarse dormidos, entre otros.

No piense en la lactancia como un todo o nada

Puede ser que luego de consultar a un profesional en lactancia y chequear todas las posibilidades sea igual necesario suplemental de alguna forma a su bebé ya sea por un tiempo limitado o por un tiempo indefinido. En ese caso, lo mejor que puede hacer es no pensar en la lactancia como un todo o nada. En otras palabras, toda gota de leche materna cuenta.

Si está leyendo esto en Costa Rica y tiene dudas con respecto a su producción de leche materna, aquí voy a dejar 3 links de excelentes profesionales en el tema de la lactancia:

Liga de la Leche

Lactanza

Impronta

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