Sintonizando “radio teta” 

Hay temas de la maternidad que son tan tabú que casi nadie los toca. Se me ocurre por ejemplo, el miedo que da ir al baño la primera vez después de dar a luz, o la primera llorada del post parto, en donde uno está demasiado feliz pero por alguna posesión hormonal extraña de repente nada más estalla en llanto… Otro tema del que casi nadie conversa es como a veces (muchas veces) a los bebés les encanta tocar los senos de su mamá (aunque hay bebés que no discriminan y también les gusta hacer lo mismo con los senos de sus otras cuidadoras). 

“¡Nunca había visto a un bebé hacer eso!”- me dijo sorprendida una conocida la primera vez que vio a mi hija con la mano entre mi blusa mientras que amamantaba. Por supuesto la “nerd” que hay en mi sintió la necesidad de explicarle cómo es un proceso absolutamente normal y que los bebés lo hacen usualmente para estimular la bajada de la leche, pero que va, lo único que me ganó mi explicación fue otra mirada rara y un “mis hijos jamás lo hicieron”… Ok, yo lo intenté. Están tan sexualizados los senos que apenas y nos hemos ido haciendo a la idea como sociedad de que está “bien” usarlos para amamantar, pero el toque de los senos sigue siendo una cosa reservada exclusivamente para la intimidad de pareja, o para el auto examen de mamas… Un bebé tocándole el seno a su mamá puede ser visto como fuera de lugar, e incluso como una conducta a corregir.

No siempre fui tan “liberal” (a falta de una mejor palabra) con mis pechos; de hecho quizás si hubiera visto a un niño “sintonizando radio teta” (un término que me parece de lo más apropiado y jocoso) antes de ser mamá también lo habría visto como algo raro. Pero todo empezó en la labor de parto de mi primera hija. La enfermera que estaba asistiendo el parto en un momento sugirió estimular los pezones para ayudar al proceso y así empezó una tocadera que duró un par de horas hasta que di a luz. Ahí perdí todo prejuicio y cuando inicié la lactancia sabía que en algún momento en el futuro quizás mi hija utilizaría sus manos como parte del proceso de lactancia y cuando ocurrió lo asumí como normal.

Luego de su destete (esa historia la relato aquí) yo noté que aunque mi hija no estaba interesada en amamantar, si seguía “sintonizando”, en especial cuando tenía sueño. Pude haber “cortado” de inmediato la conducta, pero la verdad nunca me molestó ni lo vi con malicia y más bien sentía que si bien ella ya no quería leche, continuaba de alguna manera apegada al pecho y decidí dejar que eso fuera mermando de forma natural. 

Con el tiempo la frecuencia ha disminuido y ahora sí estoy activamente tratando de redirigir su atención cuando ella quiere hacerlo porque en esta etapa de mi segundo embarazo a veces me provoca contracciones. Aún así ha sido un proceso súper respetuoso y lento, considerando sus necesidades y las mías. 

Escribí este post porque a veces escriben mamás angustiadas porque su bebé usa sus manos cuando amamanta y quiero poner mi granito de arena en desmitificar la “sintonizada”. Por supuesto que si la mamá se siente incómoda o le molesta el toque, puede buscar maneras de cambiar la conducta (con un collar de lactancia, dándole besitos en la mano al bebé, etc) pero si la mamá está simplemente estresada porque asume (o le han dicho) que es una “maña” incorrecta, entonces le digo: no está sola, es normal y es parte del proceso natural de lactancia. 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s