Viajando con bebés: consejos y experiencias para un viaje exitoso | Parte 1

Viajar con un bebé la primera vez puede ser un poco intimidante. De repente hay muchas más cosas que empacar, muchas más cosas en las que pensar y muchas más cosas que prever. Desde los pañales extra en la maleta, hasta los momentos impredecibles en el avión (¿llorará durante el vuelo?) todo nos pasa por la mente antes de partir. Sin embargo creo que viajar es una de las mejores experiencias que le podemos regalar a nuestros hijos. Dicen por ahí que viajar es la única cosa que uno compra que lo vuelve más rico… Yo no podría estar más de acuerdo: conocer nuevas culturas, ver como se vive en otras partes del mundo, compartir en familia  y aprender a ser feliz en un lugar completamente fuera de la rutina (y muchas veces fuera de nuestro control) son tan sólo algunas de las lecciones y nunca se es muy pequeño para empezar a aprenderlas.

Luego de unos cuantos viajes con nuestra bebé de 1 año y 3 meses hemos aprendido un par de cosas que habrían hecho todo más sencillo de haberlas conocido antes de aventurarnos por primera vez. Todo el mundo tiene un estilo diferente para viajar, hay cosas que le funcionan muy bien a muchas familias que quizás nosotros no hemos considerado o que no nos funcionan a nosotros, así que están todos súper invitados a dejar comentarios en el post con sus experiencias para que pueda volverse en algo aún más provechoso para aquellos que viajan por primera vez. Para organizar un poquito mejor mis ideas decidí hacerlo en 4 “puntos”: la preparación, los aeropuertos, el viaje en avión y el destino, sin embargo el post se me hizo larguísimo, por lo que decidí dividirlo en dos partes, así que en esta compartiré mi experiencia en la preparación y los aeropuertos y en la siguiente todo lo demás.

La preparación

Antes de pensar en montarse en un avión hay que conocer (y preparar) un par de cosas. Desde los 0 meses hasta los 2 años de edad un niño puede viajar en los regazos de sus papás, o se puede optar por comprarle un asiento. Mi hija ha viajado en nuestros regazos en todas las ocasiones y nos ha ido muy bien, aunque entiendo la necesidad de comprar un asiento si el viaje es muy extenso o si al niño no le gusta mucho la idea de estar alzado todo el rato. Regazos lamentablemente no equivale a que viajan de gratis, siempre se tiene que pagar (de acuerdo a las políticas de la aerolínea) un monto que es menor al de los adultos, que incluye los impuestos, y en algunos casos, un porcentaje del tiquete.

En Costa Rica los bebés necesitan para viajar un pasaporte al día, un permiso de salida para personas menores de edad, y cualquier otra visa que se requiera para su ingreso al país de destino. Nuestra experiencia sacando el pasaporte y el permiso de salida en una oficina de Correos fue bastante buena, el proceso fue sumamente fácil y rápido. Todas las instrucciones para obtener un pasaporte para menor de edad por primera vez están resumidas en este documento. El permiso de salida se puede hacer permanente o temporal y se deben especificar los acompañantes con los que el niño puede salir del país. Este documento siempre se debe tener junto con el pasaporte del niño. Muchas personas de Costa Rica deciden viajar con sus hijos a Estados Unidos; si ambos papás tienen la visa americana vigente, sacar la visa del menor es un proceso sumamente sencillo, y está todo detallado en este documento.

Una vez que se tiene el tiquete y todos los documentos listos viene una de las partes más intimidantes: ¡empacar! Si el bolso de una mamá usualmente está rebosando entre pañales, ropa, objetos útiles y no tan útiles, ahora hay que imaginarse una pieza de equipaje para un viaje internacional. Pero que no cunda el pánico. No es necesario llevarse toda la casa, estas son cuatro de las cosas que no pueden faltar:

Botiquín para bebé: La mejor persona para decidir que debe llevar este botiquín es el pediatra de su bebé. Hay pediatras que incluso tienen una lista que le entregan a las mamás que preguntan. Nunca es una buena idea auto medicar, y es especialmente mala idea si se trata de un bebé por lo que recuerde preguntarle muy específicamente en cuales casos debería de administrar un medicamento. En mi caso, adicional a los medicamentos recomendados (que son muy pocos) llevo aceites esenciales que se que le funcionan bien a mi bebé.

Pañales y toallitas húmedas: En toda parte del mundo venden pañales y toallitas húmedas, sin embargo es bueno llevar suficientes para al menos los primeros días. Además hay bebés cuya piel es muy sensible y no pueden tolerar un cambio de marca de pañal, o unas toallitas con un perfume distinto, por lo que es mejor prevenir. La gran ventaja de esto es que para el final del viaje la maleta tiene mucho más campo pues se han ido gastando.

Al menos 2 cambios de ropa por día: Mi hija puede pasar todo el día en la casa con el mismo pantalón y blusa, pero apenas estamos viajando, es casi seguro de que se regará un vaso de fresco encima, o se ensuciará tratando de escalar algo, o se le aflojará el pañal y ensuciará la pijama (ley de Murphy dicen algunos). Así que de nuevo, la prevención es lo mejor. En mi caso me gusta no llevar todo lo de mi bebé en una sola maleta, sino más bien distribuirlo si llevamos varias, de esa forma si alguna se extravía por lo menos tenemos algo que ponerle.

Alguna manera de esterilizar los objetos de bebé: Las primeras dos veces que viajamos con mi hija ella no usaba biberones, pero últimamente sí tenemos que viajar con todo la parafernalia. Aunque no es técnicamente necesario esterilizar las cosas de un bebé grande (ni los bebés grandes toman chupones… en teoría), siempre considero mejor llevar un esterilizador de microondas, en especial si el agua del lugar donde se viaja no es potable o es de dudosa procedencia. En cualquier hotel, hostal o casa se puede conseguir un microondas y 5 minutos después ya está todo como nuevo y nadie sufre intoxicaciones por agua contaminada. Es mucho más barato que estarlos lavando con agua embotellada en lugares donde la de tubo no se puede consumir.

Los aeropuertos

Aeropueros

La mayoría de los vuelos internacionales piden que uno esté unas 3 horas antes del despegue en el aeropuerto. Cuando uno viaja sin bebés eso significa que, luego de chequear en la aerolínea y pasar las filas iniciales, uno puede sentarse a leer una revista, tomarse un café o hasta hacer un par de compras. Cuando uno viaja con bebés eso significa algo un poco distinto. He aquí las cosas que hemos descubierto que ayudan a hacer la espera más divertida y fácil.

Tener las manos libres: Si bebé aún no camina ¡aproveche! Un cargador es el mejor amigo para el aeropuerto. Uno ocupa las manos para rellenar formularios, llevar las maletas, etc. Incluso si viaja con el coche del bebé un cargador funciona de maravilla porque así el coche sirve para poner el bolso y otros artículos pesados en lugar de estarlos cargando.

Buscar la comodidad: Todos los aeropuertos tienen salas aparte de las de abordaje (lounge) a los cuales se puede accesar por distintos métodos, ya sea presentando una tarjeta especial, una tarjeta de crédito determinada o adquiriendo un pase especial para el día. He encontrado que (para bebés pequeños) estas salas son sumamente cómodas. Usualmente son más silenciosas, tienen sillones cómodos (ideales para amamantar) y baños limpios y menos llenos donde se pueden cambiar. Es una buena idea chequearlas.

Viajar con lo que es conocido: Muchas personas recomiendan viajar con coches sombrilla en lugar del coche usual del bebé, o simplificar llevando algún artículo distinto en lugar del que acostumbran usar en casa. En mi experiencia ha sido mejor viajar con lo que es conocido. Ya la bebé está acostumbrada a su coche, si se duerme se puede reclinar, y de todas formas se puede llevar hasta la puerta del avión sin ningún problema. Lo mismo pienso de la silla del carro.

Conocer sus derechos: Las normas para viajar (especialmente a estados unidos) con respecto a líquidos y comidas son estrictas, sin embargo cambian cuando uno está con un bebé. La leche materna, los sacaleches, los chupones, jugos, el agua embotellada, la fórmula y una pequeña cantidad de comida para bebé pueden pasarse al aeropuerto y al avión cuando uno viaja con un infante. Nunca está de más conocer las reglas de TSA y aprovecharlas.

En la segunda parte del post estaré compartiendo algunas cosas que han hecho fáciles los vuelos y disfrutar del destino de viaje. Espero que esta primera haya sido útil y que junto con sus comentarios se pueda convertir en un post de utilidad para aquellos que se quieren aventurar con sus bebés.

 

 

 

 

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