¿Pañales de qué…?

Pañal

En el post anterior empecé a contarles como la noticia de ser papás nos ha motivado a tomar pasos para vivir una vida más “amigable con el ambiente”. Un nuevo miembro de la familia trae una serie de cambios, no sólo para las vidas de sus papás y seres queridos, sino también para el planeta. Ahora existe una personita más ocupando un espacio y haciendo uso de recursos naturales limitados. Puede sonar crudo para alguien que solamente tenga ideas románticas acerca de tener un bebé, pero muchos ambientalistas (con justa razón) dicen que es prácticamente imposible agrandar la familia sin recargar un sistema que ya de por sí no da para más.

Antes de empezar quiero aclarar que este post no tiene como objetivo juzgar ninguna decisión ni alabar otra (desde que quedé embarazada he experimentado la tendencia que tienen los papás y mamás de juzgarse entre ellos por todo lo que concierne a sus hijos, lo cual me parece una tontera ya que tener hijos es ya lo suficientemente difícil como para agregarle los juicios de valor de otras personas). Es simplemente algo que quise escribir porque conozco a varias personas a las que les gustaría cambiar la forma en la que hacen las cosas en casa, pero no tienen ni idea de como empezar.

Cuando empecé a pensar en maneras de disminuir el impacto ambiental de esta nueva persona que ya casi está con nosotros, una cosa saltó a mi mente: la montaña de pañales que utilizaría mi bebé durante el primer par de años de su vida. Y fue así como todo empezó y como decidimos que utilizaríamos pañales de tela con Alicia. Hay varios puntos a favor tanto ambientales como no ambientales de animarse a usar pañales lavables y reutilizables, entre los cuales están:

  • Usar pañales de tela evita botar entre 1 y 2 toneladas de basura no biodegradable. Además de eso, los pañales desechables requieren de veinte veces más materia prima para su manufactura que los de tela.
  • Se ahorra más de 1 millón de colones cuando se utilizan pañales reutilizables desde que el bebé nace hasta que aprende a ir al baño solito.
  • Existen ciertos químicos tóxicos presentes en los pañales desechables como las dioxinas (producto del blanqueado de la pulpa que se usa para fabricarlos) que si bien no están presentes en una cantidad tan alta como para afectar la salud de los bebés que los usan, si pueden ocasionar una problema ambiental cuando los pañales se botan y están en los rellenos sanitarios.
  • Los pañales de tela pueden usarse para más de un hijo, siempre y cuando se les den los cuidados apropiados.
  • Aún considerando la cantidad de agua necesaria para lavarlos y la electricidad gastada (considerando que se utilice una lavadora, y no lavado a mano), tienen una huella ecológica menor que un pañal desechable.
  • ¡Son lindísimos! (esta no es muy científica que digamos)

OK, muy bonito todo, pero ¿cómo empezar?. Primero, ahorita existen un montón de opciones para usar pañales de tela: todo en uno, con insertos y los clásicos pañales usados por nuestros papás: los cuadrados de ojo de perdiz (conocidos como “flats” en inglés). Además, la mayoría de los pañales y cubiertas tienen distintos tamaños para niños de distintos pesos o se pueden conseguir de los ajustables que les sirven desde los primeros meses hasta los primeros años. Cada uno tiene sus ventajas y desventajas.

Todo en uno – Son lo más parecido a un pañal desechable que uno se pueda encontrar en el mercado. La parte absorbente y la parte impermeable del pañal están pegadas y el pañal se lava todo junto. Son los más amigables con el usuario porque no hay que aprender ninguna técnica más que cerrar los broches o el velcro. Su gran desventaja es que son los más caros de todos. Además, no hay probabilidad de reutilizar la cubierta impermeable, ya que todo es una unidad.

Pañal 1 Pañal 2

De insertos – Son la segunda opción más cómoda de usar. Son básicamente un pañal hecho de tela impermeable, al cual se le inserta un pedazo de tela muy absorbente como bambú. Cuando el inserto se ensucia, se lava y la parte impermeable se puede reutilizar dependiendo del caso limpiándola con un trapito y poniéndole un nuevo inserto (siempre y cuando esté solo mojada y no…. ahem… “embarrada”).

Pañal 4 Pañal 5

Flats – No son más que cuadrados de tela muy absorbente (usualmente “ojo de perdiz”), los cuales se doblan para ajustarse al bebé, se prensan con “snappis” o gasillas y encima de ellos se les coloca una cubierta impermeable. Son los más económicos de todas las opciones, y los más versátiles (se ajustan a todo tamaño, desde recién nacido hasta grande), sin embargo hay que tomarse el tiempo para aprender las distintas maneras de doblarlos y para decidir cual es la que más le sirve al bebé. Youtube está repleto de tutoriales de como utilizarlos. Tal como en los de insertos, las cubiertas impermeables se pueden reutilizar hasta que se considere necesario lavarlas (sin embargo, no recomiendan usar la misma cubierta más de 3 veces, aunque no se vea sucia).

Pañal 3

La decisión de cuáles usar y cuántos tener depende mucho de los papás, su presupuesto y que tan seguido quieran lavar los pañales. Tampoco tiene que ser algo de “todo o nada”. Hay muchas personas que optan por pañales de tela durante el día y desechables durante la noche o que utilizan los de tela solamente cuando se encuentran en casa. La idea es disminuir la cantidad de desechables utilizados, de la manera que funcione a cada familia. Cuando se utilizan pañales desechables existen algunas opciones más amigables con el ambiente como los Bio Baby que se reintegran a la naturaleza en unos 6 años (muy distinto a los pañales regulares, los cuales se llevan unos 550 años en degradarse).

Hay ciertos cuidados básicos que hay que tener con los pañales para que no pierdan su absorción y realmente duren lo que tienen que durar, pero ese es un tema súper amplio que prometo cubrir en otro post. Por mientras espero que hayan disfrutado este y que les pueda ser de utilidad, al menos para saber cómo funciona todo el mundo de los pañales de tela. ¡Hasta la próxima vez!

Advertisements

One thought on “¿Pañales de qué…?

  1. Hola Glory, disfruté mucho leyendo tu artículo, me parece muy interesante e ilustrativo para quienes quieran tomar una decisión. Creo que los pañales de ojo de perdiz siguen siendo una alternativa muy válida, siempre y cuando se den las condiciones para lavar los pañales. Me gustaría saber si se consiguen las cubiertas plásticas, o calzones plásticos como les deciamos en mis tiempos. Hace 4 años estuve buscando en el mercado nacional y no conseguí, antes eran abundantes y baratos!
    Un abrazo y espero pronto conocer a Alicia.
    Angela Arias

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s